domingo, 17 de enero de 2010

De cinco a tres

Es que un día se fue
y se olvidó de regresar
obligándose a inventar el olvido
Sin saber que allí volvería a habitar,
una vez más.

Dejando marcas de codos
caminando hacia atrás
Soñando con las cenizas
de tantos cigarros que no fueron

Lamentos encontrados, desparramando
tropezándose entre laberintos y ausencias
Agujeros de lágrimas caídas.

Sole Israel y Jota

1 comentario:

Buk_leon dijo...

"Agujeros de lagrimas caidas" uff... muy bueno.